2 oct. 2014

20 días sin "Bañarme"... La espalda!

Seguramente han escuchado el conocido refrán que predica "No te das cuenta de lo que tienes, hasta que lo pierdes"... Ok! Viajando pude comprobarlo.

Yo nací en una ciudad que carece de agua corriente, de cloacas y de gas natural, pero tuve la suerte de vivir en una casa con calefón a gas y el agua caliente forma parte de mi vida desde que no tengo uso de razón, o sea desde tan, tan pequeña, que ni lo recuerdo.

Claro que muchas, pero muchas veces mis papás me han hecho tomar conciencia de tal recurso, de valorar cada gota, de no derrochar agua, de bañarnos lo más rápido posible, de pensar en tantos lugares del mundo que carecen de agua, no de agua caliente, de agua! La técnica era mojarse, cerrar la ducha, enjabonarnos el cuerpo, poner shampoo y lavar bien el pelo, después volver a abrir el agua y enjuagarnos todo junto. Pero con agua caliente!

Era tan común y cotidiana en mi vida el agua caliente, que hasta en verano prendía el calefón para bañarme, así sea con el agua tibia, pero nunca el agua fría del todo, a menos que hiciera un super calor que la tierra se esté rajando (literal para esas latitudes) y el agua del tanque esté caliente de estar expuesta toda la tarde al sol, si no, ahí estaba presente el calefón. Para bañarme, para lavar los platos y ni les cuento cuando viví en el sur... Hasta me lavaba los dientes con agua caliente!!!

ERROR!!!

En general en Argentina el uso del agua es desmedido y llegamos a gastar hasta el doble de litros que utilizan en otros países por persona por día. Así como también es cierto que muchos rincones de nuestra tierra carecen de este recurso y de la posibilidad de tener agua caliente. Muchos sectores y zonas enteras del país, calientan el agua en ollas para poder bañarse en invierno y pasar un poco menos de frío.

Tomé prestada esta caricatura de Alberto Montt

No corrí con esa suerte durante mis meses de viaje por el invierno intenso de las alturas de Bolivia y Perú. En estos países, también en muchos sectores y me arriesgaría a decir que en el 75% de las casas (por dar una cifra generosa), no tienen agua caliente y no quedan afuera de esta realidad los hostales. Usan una suerte de ducha eléctrica que lo que calienta es directamente proporcional con lo "seguras" que son. Son esos artefactos que en muchos lugares ya están prohibidos y que mientras te bañas ves como los cables cruzan entre el enchufe y la lluvia de agua.

Y ahí se me quemaron los papeles... No podía NO bañarme durante tanto tiempo porque no me sale, no puedo, necesito bañarme y aunque mi pelo se la re banca y tira hasta una semana sin lavar y parece impecablemente recién lavado, no bañarme por mucho tiempo no estaba en mis planes.

Qué hacer con esto?! Hay que ser creativos, estamos lejos de casa, con cortas posibilidades de pasar largas horas adentro del baño y mucho menos calentar y acarrear ollas con agua caliente de la cocina al baño. Re-diseñemos el método aprendido en la niñez, cambiemos esa metodología de me mojo toda, me enjabono y... No, no... Eso ya no sirve!! Mojarme toda?! Ni loca!!! Con agua helada y a temperatura ambiental que rondan entre -6º y 0º con suerte, ni lo pienso, NO! definitivo. La zona crítica (al menos para mí) es la espalda, agua fría en los brazos, en las piernas y en tus partes íntimas, ponele! Pero la espalda no la sacrifico!

El nuevo método era parte a parte y se los comparto por si les sirve:

1º- La cabeza, se lava sola. Los pies lo más alejado posible del agua que cae de la ducha, cabeza en dirección al piso y venga agua fría, mojo bien, que hasta mojar toda mi cabellera era una eternidad, shampoo, lavado, enjuagado, crema, peinado, enjuagado y enroscado con la toalla.

-A partir del siguiente paso es necesario quejarse de lo fría que está el agua y hacer ruidos referentes a cuando uno tiene frío y la está pasando mal. Es fundamental porque ayuda psicológicamente- 

2º- Brazos y axilas: De a uno por vez, rápido, pero rápido de verdad, junto con la mojada se enjabonan y se enjuagan.

3º- Torso delantero: Pero esta vez mojamos el jabón y pasamos por el cuerpo a velocidades de la luz y hacemos un combo con el paso siguiente...

4º LAS partes, piernas y pies: Siguiendo con el método del paso 3, terminamos de enjabonar, contamos hasta tres, contenemos la respiración y con todo el coraje del mundo nos metemos bajo el agua fría, refregando fuerte y enjuagando a la vez... Y para cuando ya no puedas contener la respiración, cerra el agua porque terminaste de bañarte.

Pero ATENCIÓN!!! Siempre la clave es NO MOJARSE POR NADA LA ESPALDA!!!


Consejo: No toques la ducha eléctrica una vez que ya estés mojado, da corriente y puedo dar fe de eso.


Pregunta frecuente 1: ¿De verdad no te lavaste la espalda durante 20 días?

Respuesta basada en echos reales: Quien dice 20, dice 30...


Pregunta frecuente 2: ¿Da resultado este método?

Respuesta basada en trabajo de campo: Me morí de frío igual!!


CONCLUSIÓN: Extrañé horrores el agua caliente, mi cuerpo se acostumbró al agua temperatura ambiente, pero cada vez que tuve oportunidad de bañarme con agua calentita, lo aproveché y qué bien se sintió!!!

Nota: Imagen tomada de este link.

2 comentarios:

  1. y si, las mujeres creo que sufren mas el agua fría que los hombres, por suerte en mis viajes de Bolivia y Perú siempre me tocaron hostel con agua caliente, y si...el calefón eléctrico te vuela la cabeza, gracias a Dios nunca me paso nada pero es detestable. Yo hasta los 6 años vivi en el campo donde calentábamos el agua en el olla y usábamos el famoso fuetón de lata usábamos un poco de agua caliente para enjabonarnos y la otra parte para enjuagarnos ajaja.. Besos Lala...muy buenas las instrucciones y las tendremos en cuenta aunque no den mucho resultado lo intentaremos :) besotes !!!!

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  2. Jajajaja me hiciste reir! Creo que no me puse a pensar en eso, pero tenés razón. Que difícil sobrevivir a la ducha fría!!!!!
    Sin dudas debe ser de lo que más "se extraña" cuando andamos viajando.
    Un besote Lala!!!! :)

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